Oersted, la aguja imantada se mueve reaccionando a fenómenos magnéticos.
La solución vino de la observación, la brújula se comporta de diferente manera, ante un campo de electricidad estática, que ante
un imán; puesto que cuando aproximamos la barra electrizada a la brújula, la atrae, sin diferenciar los polos magnéticos de dicha brújula (lo mismo por el polo norte que por el sur que por el centro), a diferencia de lo que sucede cuando se le aproxima un imán, este atrae a la brújula, orientándola en sentido inverso de sus respectivas polaridades y al invertir el imán, la brújula gira 180º, ofreciendo el otro polo.